Todo junto, nada, de todo un poco. Depende del color, la luz y los ojos ajenos con los que la mires ( el ojo que ves no es... ¿recuerdas?)
Tanto monta, monta tanto, no monta nada o suele montar en el Poten.
Ni musa ni princesa, con remiendos, me dicen. Para diosa mayor caminabas y quedaste en una parecida con utopías de champions league...
Pretendida y solitaria pretendiente en las noches de fe, paracetamol y estrellas.
Rueda la ruleta y los ojos, ruedan desde pedestales prestados y aromas de copa refresco.
Miran, los ojos orientales, con el rimel desparramado en altas horas y vuelos, como la marea, con los flujos y los influjos; fluidos e influidos (con razón, unos cuantos)
Andaste, andas y andarás a reina y vestirás santos, cual venus apócrifa y consentida de mirada rasgada y perdida si es que alguno queda y se deja perder mientras el santoral se reduce a la mínima expresión.
No, no creas ni te creas más.
No, tampoco pretendo (pretensión, con redundancia a parte) hacerte un traje, ni un vestido, ni mucho menos desvestirte (algunos matarían por ello), ni jamás se me ocurriría tenerte a tiro de mirada cuando los rayos del mediodía abran mis ojos y busque que tengo al lado.
Simplemente, te veo, mejor con la ropa y la mirada puestas, la boca cerrada y en cama ajena. Tu puedes elegir, reina, pero no te quejes si al elevar la temperatura ambiente desencadenas precipitaciones y tu, cazadora, te tiras, nunca mejor dicho, a las escopetas (esa frase me suena); vivir para ver, contar y disparar. Pondría un 2 en la quiniela.
Goza y, al menos deja gozar.
Que Santa Lucia y su equivalente oriental te conserven esos ojos chinos y ese cuerpo para darte (en el mejor de los sentidos y de los amoríos, sin falsas interpretaciones) lo tuyo bien dado, a ti y a tu prima (tambien me suena)
Eleva un plegaria por si acaso, solo por si acaso, es atendida tu petición y consigues un santo, digo yo que varón. Allá tu si lo desvistes y no eres capaz de volverlo a vestir, te pierde la costumbre, aunque deduzco que en el Poten, no es imprescindible. Se elevarán las velas, con viento a favor, de la entrepierna y se vestirán ellos solos.
Puedes seguir mirando. Yo no estoy aunque pueda parecerlo e incluso, sólo incluso podría ser generoso contigo, no llegarás a imaginarlo nunca y, ni mucho menos, lo que te daría.
"Viva La Vida" (C. Martin, G. Berryman, J. Buckland, y W. Champion) por Coldplay en "Viva La Vida or Death and All His Friends" (2008)