Caperuzita (3)
¡¡Puerta!! Gritaron desde el fondo, cuando caperuzita cruzó la idem destino parada en boxes, semidesabrochada y con urgencias.
Se relajaron los ánimos y la artillería. El jefe de barra con la palabra en la boca y el lito en la mano, el asistente recolocando las botellas mientras el lobezno truchito mas inexperto comentó por lo bajinis: “huele a divine oral pleasure gloss de shunga” y el compañero en perdiguero mayor, se perdía persiguiendo efluvios equivocados de carolinaherrera for men, los lunares que no fallan.
Se abrió la veda
Que si la caperuza es la ultimisíma colección acheyeme, que si el tanga hilo dental doblekissdepassion, que si la manicura francesa de los chinos, los zapatitos verifasion, que si tal que si pascual hasta llegar a las maravillas colgantes de los jardines de Nabucodonosor.
El segundo controlador a mano izquierda con el móvil preparado para fotear, el snob caducado del taburete de la segunda suerte fardando con el aifone “nos sacan en un blog”, algún minimalista perdido ajustándose el fular, y los modernillos de turno ensayando con el pitillo electrónico y la novia del gallito mayor con un marcaje estilo Chendo y las uñas de plástico afiladas, acariciando el bolsillo trasero de sus tejanos, marcando territorio e intenciones (yo que tu Mourinho la fichaba)
Calma chicha ante la ausencia de movimiento en boxes, gran densidad de cronometradores por metro cuadrado.
…/
“Mi agüita amarilla” (Carbonell, Moure, Piccolini) por Los Toreros Muertos en su disco 30 años de éxitos, 1986
