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Lo prometido es deuda.

Tres reliquias, tres, entre otras mcuhas. Ni mejores ni peores, de todo, como en botica, para elegir, democracia en estado puro y listas abiertas. Son mis elegidas, reliquias en cristal y por lo civil.
La primera, de primeras. Consulta del dr. Crego, calle Brocense, entre otras cosas, ni un pelo, de tonto (y de los otros) y un loro de chiste que volaba bajo. En aquellos tiempos médico de la federación quien conservaba, entre borceguíes de la posguerra, restos anatómicos en frascos transparentes y formol. Un auténtico y extraordinario museo. Sucesos aparte ejercitad la imaginación. No computan las anécdotas de y con la enfermera (merecerían post aparte) y del "chaval".
La segunda. Tiempos de pubertad, aprendíamos a pilotar. Paolo (The Master), cofrade de la anaconda. Gastaba, entre otras cosas, Patrico, fragancia Lancaster (tamaño camarlengo) y un frasco de sal de fruta Eno (cuando solo existía el Eno clásico) con su dedo meñique amputado y sumergido en alcohol. Infalible para ahuyentar sus innumerables conquistas impertinentes y generar asombro general. Precisaríamos volúmenes varios para su vida, obra y milagros. Quizá un post tipo trailer.
La tercera (y prometida), Ava Lavinia Gardner, calificada como el "animal más bello del mundo". Abril 1954, Ava tiene dolores terribles, padece un cólico nefrítico. Trasladada a un hospital madrileño, precisa quirófano. Cuentan que su pubis fue rasurado y, ante tal expectación, los mechones sorteados entre el personal sanitario. Uno de esos mechoncitos fue conservado en un frasquito de cristal (similar a los utilizados en los antibióticos inyectables) y legado de abuelo a nieto, junto a unas líneas explicativas caligráficamente impecables, con detalles ignorados por las hemerotecas.
No importa cuando ni donde, se conversaba acerca de Ava, alguien mencionó la leyenda y la reliquia. Ante la incredulidad general nos emplazó a investigar y cotejar. Tiempo después mostró el tesoro, añadiendo algunos de esos detalles específicos, que aquí y ahora no importan.Tuve el frasquito en mis manos y una tormenta en mi imaginación. La degustación de la belleza es atemporal.
Todos conocemos casos cotidianos con algún parecido, nunca se sabe y probablemente no superaran, casi en nada, a la Gardner.
Doy fe, porque he visto y comprobado lo que otros a han dicho.
Si alguno conoce casos que hable ( añada comentarios al post) o calle para siempre (cual ritual del matrimonio)


"De buena mañana" (M.A. Hernando) por La Cabra Mecánica en Cabrón (1999)

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